crónicas de una vaca gorda

sábado, 20 de enero de 2007

Crónica 5

En mi época de secundaria, no era tan gorda tendría unos 6 o 7 kilos de más, pero como mis amigas siempre andaban perseguidas diciendo lo gorda que estaban ellas y al compararme con ellas yo me veía enorme, pensaba que estaba hecha un elefante, pero no era así, tenía el estomago chato, no comía como una cerda como ahora, pero me deje estar, me deje llevar por la locura de mis amigas y pensaba que si estaba gorda siempre lo iba a ser, y empecé a comer más y más, hasta el punto en que no puedo dejar de pensar en la comida, aunque no tenga hambre, siempre estoy pensando en comer, no puedo detenerme, hay veces en que me sirvo un plato enorme de comida, llego a la mitad y ya me siento llena, pero no puedo dejar el resto de la comida y aunque sé que después voy a sentirme mal sigo comiendo y luego no solo siento la culpa de haber comido tanto, sino que después también me duele el estomago.
Una de mis amigas de la niñez también había sido rellenita como yo de chica y en la adolescencia, pero a diferencia mía se puso firme, y ahora tiene un cuerpo delgado curvilíneo que atrae las miradas de los chicos, mientras que yo me deje estar.
Publicado por fatgirl @ 21:19 | 0 Comentarios | Enviar

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